Antes que nada, aclararemos que los conflictos empresariales forman parte de la actividad de toda empresa, de echo, todas enfrentan crisis, de menor o mayor amplitud. Los conflictos son fundamentales para que cualquier tipo de organización pueda alcanzar sus metas más codiciadas. Esto es así, porque de cada crisis puede obtenerse una oportunidad, siempre y cuando la misma se aborde adecuadamente.

Pero, ¿qué es un conflicto laboral?

Es un estado temporal de amenaza y desestabilización, caracterizado por una situación que muchas veces se escapa de nuestro control.

Las causas de los conflictos, pueden ser diversas, entre ellas se encuentran:

  • Rumores o ruidos Internos,
  • Fallas en la comunicación,
  • Un comunicado corporativo ambiguo,
  • Recursos escasos,
  • Un accidente sin declaraciones de la empresa,
  • Diferencias personales entre empleados

Y muchos otros, que incluso pueden deberse a conflictos anteriores no resueltos.

Si bien, el conflicto por sí mismo no siempre es negativo, puede convertirse en un estado de tensión y estrés permanente, que en la mayoría de las ocasiones, produce efectos adversos, y por ello es necesario gestionarlos.

Para poder abordarlo, se debe tener el control de la situación, utilizando adecuadamente todos los medios de comunicación disponibles. Esto implica que el mediador cuente con canales de comunicación preparados para informar a todos los niveles y áreas de la empresa, para luego, dirigirse al nivel externo, de ser necesario.

Antes de resolver un conflicto laboral es importante analizar con detalle la situación y aclarar cómo se hará, que medios se usarán, crear un plan y un esquema, de este modo parte del camino estará ya recorrido por el mediador. Es muy importante además informarse con detalle acerca de todo lo que ha ocurrido identificando a los involucrados, sus perfiles, la situación que dio origen al conflicto y las consecuencias reales o potenciales del problema.

Para estas situaciones, es recomendable que el mediador tenga una actitud positiva, neutral y abierta para aplicar la escucha activa frente a las partes del conflicto y la empatía necesaria para llegar a un acuerdo. La imparcialidad es fundamental cuando se trata de resolver conflictos laborales entre dos partes.

Si bien es cierto que los conflictos denotan problemas e inconvenientes en las instituciones, también es un hecho que de ellos surgen avances y cambios positivos.

Es importante tratar cada conflicto como único, y poder sacar una enseñanza o incluso, una oportunidad de la situación.

Siempre es preferible prevenir que curar. Contá con profesionales que te ayuden a gestionar los conflictos.

Contactános! #HacéClic

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s